Tu BeAv no es simplemente el día de los enamorados

08/Ago/2025

Por Ariana Wajswol- Aish Latino

Al caer el sol del sábado 8 de agosto, los judíos comenzarán la celebración de Tu BeAv, el 15 de Av, el “día judío del amor”.  Fue establecido como una festividad en tiempos del Segundo Templo por varias razones históricas de gran profundidad espiritual.

Tu BeAv, declarado por el Talmud como uno de los días más alegres del año, no nació de un acontecimiento comercial ni de la moda moderna. Surgió de seis momentos históricos clave que marcaron la posibilidad de comenzar de nuevo, incluso después del dolor, la división y la oscuridad.

El Talmud (Tratado de Taanit 30b-31a) enumera seis eventos que ocurrieron el 15 de av. Cada uno representa una forma de sanación y unidad nacional.

  1. El fin del decreto del desierto

Después del pecado de los espías, Hashem decretó que la generación que salió de Egipto no entraría en la Tierra de Israel. Cada año en la víspera de Tishá BeAv, cavaban tumbas y dormían allí, y cada año miles no despertaban. En el año 40, todos despertaron y entendieron que el decreto había terminado. Esto ocurrió el 15 de Av.

El primer Tu BeAv marcó el fin de un castigo nacional y el comienzo de una nueva etapa de esperanza y vida en la historia judía. Aprendimos que incluso después del error más grave Hashem nos da una nueva oportunidad.

  1. Se permitió el matrimonio entre las tribus

En tiempos del desierto, las hijas de Tzelofjad (que no tenían hermanos) recibieron la herencia de su padre, y se estableció que debían casarse dentro de su tribu para que la tierra no pasara a otra tribu. Esta ley fue válida sólo para esa generación. En Tu BeAv se permitió nuevamente que las tribus se mezclaran a través del matrimonio.

La unión entre los diferentes grupos del pueblo judío es un valor sagrado.

  1. La tribu de Biniamín fue readmitida en el pueblo

Tras el episodio trágico de la «concubina en Guivá» (Shoftim 19–21), tuvo lugar una guerra civil y las tribus juraron no dar sus hijas a los hombres de Biniamín. Años después, en Tu BeAv, anularon ese juramento y se permitió que Biniamín se casara con otras tribus, evitando la desaparición de una de las doce tribus.

El perdón y la reconciliación son más poderosos que la venganza o el aislamiento.

  1. Se permitió el regreso al Templo al cancelar la vigilancia impuesta por Ierovam

El rey Ierovam impidió que los habitantes del Reino del Norte subieran a Jerusalem para las festividades, poniendo puestos de control en las carreteras. Generaciones después, el rey Hoshea ben Elá quitó esas barreras. Esto ocurrió en Tu BeAv.

Nadie puede cortar el vínculo eterno entre el judío y la Shejiná (Presencia Divina).

  1. Fueron enterrados los cuerpos de los caídos de Beitar

Después de la rebelión de Bar Kojbá, los romanos masacraron a miles de judíos en Beitar y prohibieron enterrarlos. Años después, el 15 de Av, los cuerpos finalmente fueron sepultados. Ese mismo día se instituyó en agradecimiento la bendición «HaTov VeHaMetiv».

Aun en medio de la tragedia, Hashem muestra Su bondad: los cuerpos no se descompusieron, y la nación pudo honrarlos con un entierro digno.

  1. Se detenía el corte de leña para el altar

El 15 de Av marcaba el final del período de corte y recolección de leña para el Mizbeaj (altar) para el resto del año. Este día era conocido como “iom tavar magal” (el día de romper la hoz), y se celebraba como el cierre de una gran mitzvá nacional.

En el Beit HaMikdash, todos los sacrificios (korbanot) debían ser quemados en el altar. Por lo tanto, se necesitaba un suministro constante y grande de madera seca, pura y sin defecto. Esta madera no podía estar infestada de gusanos ni húmeda, ya que debía usarse para fuego sagrado.

La leña era donada por familias voluntarias, como un acto de servicio a Hashem. El trabajo de cortar y preparar la leña comenzaba en la primavera (el 1 de Nisan), cuando los días eran secos y largos, y duraba hasta el 15 de Av, cuando la intensidad del sol comenzaba a disminuir y la humedad del aire aumentaba. Después de Tu BeAv, la leña nueva ya no se secaba bien y corría el riesgo de infestarse y ser considerada pasul (no apta) para el altar.

Hay una enorme alegría en culminar una mitzvá comunitaria, una labor sagrada, con dedicación y entrega. Además, a partir del 15 de av las noches comenzaban a alargarse y al dejar el trabajo físico podían dedicarse con un enfoque renovado a estudiar la Torá.

De la oscuridad a la luz

No es coincidencia que Tu BeAv llegue justo después de Tishá BeAv, el día más triste del calendario judío. El mensaje es claro: incluso tras la mayor destrucción, el corazón judío puede volver a amar. Hay vida después de la pérdida. Hay reconstrucción después de la ruina.

En tiempos de confusión, separación o crisis, Tu BeAv nos recuerda que siempre se puede volver a empezar, siempre se puede volver a unir. Con emuná (fe), paciencia y trabajo espiritual, el amor verdadero es posible.

Ese es el amor que celebramos en Tu BeAv. Un amor que no depende de modas ni emociones pasajeras. Un amor que une almas, reconstruye hogares y conecta corazones con el Creador.

¿Qué nos enseña Tu BeAv sobre el amor?

Tu BeAv no celebra un amor superficial ni individualista. Celebra un amor que une, perdona, reconstruye, honra, libera y eleva. Ya sea entre personas, entre tribus, entre generaciones o con Hashem, el amor judío es una fuerza que repara el mundo.